LOS ARRIBES DEL DUERO
Explora este cañón salvaje instalándote en el camping para disfrutar de la naturaleza en estado puro
Muchas actividades a tu alcance
Descubre un terreno salvaje para explorar entre cañones y miradores. Tienes libertad absoluta para recorrerlo a pie, en moto, pescando o navegando por el río
Senderismo
Explora los senderos y miradores más espectaculares de los Arribes del Duero
PESCA
Disfruta de la tranquilidad de la Presa de Almendra, un paraíso para los pescadores
Recorre senderos entre bancales de piedra seca y paredes de granito. Desde rutas sencillas para disfrutar en calma hasta trazados más técnicos, descubre los Arribes a pie y contempla la inmensidad del Duero desde dentro.
Camino de Hierro: Recorre túneles y puentes ferroviarios suspendidos sobre el abismo en un trazado histórico inigualable.
Distancia: 17 km.
Dificultad: Media
Senda de los Miradores (Fermoselle): Un paseo entre bancales donde el Duero y el Tormes se abrazan. Paisaje rural con vistas infinitas.
Distancia: 6 km.
Dificultad: Baja
Mirador del Fraile:Ruta corta hasta un balcón de granito con la panorámica más vertical y espectacular de la presa de Aldeadávila.
Dificultad: Baja.
Distancia: 3 km.
Los inmensos embalses de los Arribes constituyen un escenario privilegiado para la pesca continental en España. La diversidad de profundidades y las estructuras rocosas crean el hábitat perfecto para depredadores de gran tamaño.
Desembocadura del Tormes: Un punto estratégico donde la mezcla de corrientes y el lecho rocoso favorecen la presencia de barbos de gran porte y carpas, siendo una zona muy valorada por la variedad de capturas posibles.
Embalse de Almendra: Es la joya de la corona por su extensión. Sus aguas profundas y zonas de rocas son ideales para la captura de lucio y lucioperca, especies muy buscadas por los pescadores de depredadores.
Embalse de Aldeadávila: Ofrece un entorno espectacular para la pesca de black bass. La orografía permite localizar zonas de abrigo junto a los cortados donde estas especies se encuentran especialmente activas.
ORNITOLOGÍA
Avistamiento de especies únicas como la cigüeña negra y el águila real en su hábitat
RUTAS EN MOTO
Recorre las mejores carreteras de la raya zamorana con paisajes que cortan el aliento
Los cañones graníticos del Duero actúan como un santuario natural. Sus paredes verticales ofrecen el refugio perfecto para una de las mayores concentraciones de rapaces de Europa.
Miradores de Fermoselle: Punto ideal para observar aves planeadoras que utilizan la verticalidad del terreno y las laderas expuestas para cazar.
Cortados del Duero (Aldeadávila): El lugar clave para observar el vuelo de buitres leonados y alimoches; al estar sobre el cañón, puedes verlos planear a tu misma altura aprovechando las corrientes térmicas.
Confluencia Duero-Tormes: Zona privilegiada para el avistamiento de especies más esquivas, como la cigüeña negra, el águila real y el halcón peregrino, especialmente durante la época de cría.
Vuelta al Duero (Zona Sur): Trazado técnico de curvas enlazadas entre Fermoselle y Badilla. Entorno de bancales.
Distancia: 45 km.
Dificultad: Media.
Ruta de los Miradores (Zona Norte): Conexión entre puntos altos con ascensos constantes y vistas inigualables al cañón.
Distancia: 60 km.
Dificultad: Media – Alta.
crucero
Navega los cañones del Duero y vive la inmensidad de su paisaje salvaje
visitas a bodegas
Descubre bodegas centenarias en Fermoselle y degusta la esencia de los Arribes
Navegar el Duero es la única forma de comprender la magnitud real de los Arribes. Desde el agua, los gigantescos muros de granito se alzan sobre ti, revelando una perspectiva inalcanzable desde tierra y permitiéndote observar la fauna y el relieve en su estado más puro.
Embarcaciones de Saucelle: Ofrecen un recorrido por la zona más encajonada y salvaje. Es la opción recomendada si buscas una inmersión total en el entorno natural, con tramos de remanso donde el silencio permite escuchar el ecosistema fluvial sin el ruido de la civilización.
Crucero Ambiental (Miranda do Douro / Bemposta): La ruta clásica internacional. Es ideal para una aproximación interpretativa, donde la tripulación explica la formación geológica del cañón y es habitual avistar nidos de buitres leonados en los cortados más inaccesibles durante la navegación.
Navegación en Aldeadávila: Una experiencia centrada en la escala y la ingeniería. Recorrer el tramo bajo la presa permite apreciar la soberbia construcción humana frente a la fuerza del río, sintiendo la verticalidad extrema de las paredes que alcanzan cotas de vértigo sobre el cauce.
Fermoselle, declarado Conjunto Histórico-Artístico, es famoso por albergar cientos de bodegas tradicionales bajo el subsuelo de sus casas. Acompaña tu estancia con una visita guiada para conocer los secretos de la elaboración artesanal del vino en la comarca de Los Arribes del Duero.
¿Qué incluye la visita?: Recorrido por bodegas excavadas en roca, historia de la arquitectura tradicional y cata comentada de vinos locales.
Experiencia: Sumérgete en el patrimonio enológico de una zona única en Europa.
miradores
Asómate a los miradores de los Arribes y domina la inmensidad del paisaje
CASCADAS
Siente la fuerza de las cascadas de los Arribes y su entorno salvaje
Los miradores de los Arribes son puntos estratégicos que permiten comprender la verdadera magnitud de este cañón, excavado por el Duero durante milenios. Desde estos balcones naturales, la perspectiva cambia: las paredes verticales de granito se alzan imponentes y el río se convierte en una serpiente plateada que marca la frontera.
Mirador del Penedo Durão (Portugal): Aunque está en la orilla lusa, es una visita obligatoria para obtener una vista cenital del cañón. Es el punto perfecto para observar el vuelo de las aves rapaces a la altura de los ojos, dominando todo el valle desde una posición privilegiada.
Mirador del Fraile (Aldeadávila): Posiblemente la atalaya más espectacular de toda la comarca. Ofrece una vista vertical vertiginosa sobre la presa de Aldeadávila, donde la ingeniería humana se integra con la inmensidad del cañón granítico.
Picón de Felipe (Aldeadávila): Un clásico imprescindible. Proporciona una panorámica amplia donde el cañón se abre, permitiendo observar el trazado sinuoso del río y la fuerza bruta de la naturaleza en un entorno de pura roca.
Mirador de las Janas (Fermoselle): La mejor ventana hacia la zona de confluencia de los ríos. Es el lugar ideal para observar cómo el paisaje cambia y se suaviza, ofreciendo una vista panorámica que abarca tanto la orilla española como la portuguesa, rodeado de los bancales tradicionales de olivos y viñedos.
El relieve caprichoso de Los Arribes del Duero ha creado desfiladeros donde los ríos se precipitan al vacío, regalándonos paisajes de una fuerza visual inigualable. Aquí tienes las cascadas imprescindibles:
Pozo de los Humos (Masueco/Pereña): La joya de la comarca. El río Uces cae más de 50 metros creando una bruma constante que le da nombre. Imprescindible.
Cola de Caballo (Masueco): Una caída esbelta y elegante, muy apreciada por senderistas. Su acceso ofrece vistas espectaculares del cañón del río Uces.
Pozo Airón (Pereña de la Ribera): Un salto de agua espectacular y con mucha personalidad. Ideal para quienes buscan un rincón más solitario y auténtico.
Cascada del Pinito (Aldeadávila): Una caída salvaje escondida en el terreno escarpado. Perfecta para amantes de la naturaleza que buscan rutas menos transitadas.
Chorrera de la Pavona (La Fregeneda): Ubicada cerca de la frontera, es una maravilla natural que completa cualquier ruta por la zona del Águeda.
Nota: La mejor época para visitarlas y verlas con todo su esplendor es durante el invierno y la primavera. En verano, el caudal suele ser muy reducido.
Senderismo
Explora los senderos y miradores más espectaculares de los Arribes del Duero
Recorre senderos entre bancales de piedra seca y paredes de granito. Desde rutas sencillas para disfrutar en calma hasta trazados más técnicos, descubre los Arribes a pie y contempla la inmensidad del Duero desde dentro.
Camino de Hierro: Recorre túneles y puentes ferroviarios suspendidos sobre el abismo en un trazado histórico inigualable.
Distancia: 17 km.
Dificultad: Media.
Senda de los Miradores (Fermoselle) Un paseo entre bancales donde el Duero y el Tormes se abrazan. Paisaje rural con vistas infinitas.
Distancia: 6 km.
Dificultad: Baja.
Mirador del Fraile Ruta corta hasta un balcón de granito con la panorámica más vertical y espectacular de la presa de Aldeadávila.
Dificultad: Baja.
Distancia: 3
Los inmensos embalses de los Arribes constituyen un escenario privilegiado para la pesca continental en España. La diversidad de profundidades y las estructuras rocosas crean el hábitat perfecto para depredadores de gran tamaño.
Desembocadura del Tormes: Un punto estratégico donde la mezcla de corrientes y el lecho rocoso favorecen la presencia de barbos de gran porte y carpas, siendo una zona muy valorada por la variedad de capturas posibles.
Embalse de Almendra: Es la joya de la corona por su extensión. Sus aguas profundas y zonas de rocas son ideales para la captura de lucio y lucioperca, especies muy buscadas por los pescadores de depredadores.
Embalse de Aldeadávila: Ofrece un entorno espectacular para la pesca de black bass. La orografía permite localizar zonas de abrigo junto a los cortados donde estas especies se encuentran especialmente activas.
PESCA
Disfruta de la tranquilidad de la Presa de Almendra, un paraíso para los pescadores
ORNITOLOGÍA
Avistamiento de especies únicas como la cigüeña negra y el águila real en su hábitat
Los cañones graníticos del Duero actúan como un santuario natural. Sus paredes verticales ofrecen el refugio perfecto para una de las mayores concentraciones de rapaces de Europa.
Miradores de Fermoselle: Punto ideal para observar aves planeadoras que utilizan la verticalidad del terreno y las laderas expuestas para cazar.
Cortados del Duero (Aldeadávila): El lugar clave para observar el vuelo de buitres leonados y alimoches; al estar sobre el cañón, puedes verlos planear a tu misma altura aprovechando las corrientes térmicas.
Confluencia Duero-Tormes: Zona privilegiada para el avistamiento de especies más esquivas, como la cigüeña negra, el águila real y el halcón peregrino, especialmente durante la época de cría.
Curvas infinitas y asfalto serpenteante entre cañones. Recorre los paisajes más salvajes del Duero en trazados diseñados para disfrutar de la conducción.
Dificultad: Media-Alta.
Vuelta al Duero (Zona Sur) Trazado técnico de curvas enlazadas entre Fermoselle y Badilla. Entorno de bancales.
Distancia: 45 km.
Dificultad: Media.
Ruta de los Miradores (Zona Norte) Conexión entre puntos altos con ascensos constantes y vistas inigualables al cañón.
Distancia: 60 km
RUTAS EN MOTO
Recorre las mejores carreteras de la raya zamorana con paisajes que cortan el aliento
crucero
Navega los cañones del Duero y vive la inmensidad de su paisaje salvaje
Navegar el Duero es la única forma de comprender la magnitud real de los Arribes. Desde el agua, los gigantescos muros de granito se alzan sobre ti, revelando una perspectiva inalcanzable desde tierra y permitiéndote observar la fauna y el relieve en su estado más puro.
Embarcaciones de Saucelle: Ofrecen un recorrido por la zona más encajonada y salvaje. Es la opción recomendada si buscas una inmersión total en el entorno natural, con tramos de remanso donde el silencio permite escuchar el ecosistema fluvial sin el ruido de la civilización.
Crucero Ambiental (Miranda do Douro / Bemposta): La ruta clásica internacional. Es ideal para una aproximación interpretativa, donde la tripulación explica la formación geológica del cañón y es habitual avistar nidos de buitres leonados en los cortados más inaccesibles durante la navegación.
Navegación en Aldeadávila: Una experiencia centrada en la escala y la ingeniería. Recorrer el tramo bajo la presa permite apreciar la soberbia construcción humana frente a la fuerza del río, sintiendo la verticalidad extrema de las paredes que alcanzan cotas de vértigo sobre el cauce.
Fermoselle, declarado Conjunto Histórico-Artístico, es famoso por albergar cientos de bodegas tradicionales bajo el subsuelo de sus casas. Acompaña tu estancia con una visita guiada para conocer los secretos de la elaboración artesanal del vino en la comarca de Los Arribes del Duero.
¿Qué incluye la visita? Recorrido por bodegas excavadas en roca, historia de la arquitectura tradicional y cata comentada de vinos locales.
Experiencia: Sumérgete en el patrimonio enológico de una zona única en Europa.
visitas a bodegas
Descubre bodegas centenarias en Fermoselle y degusta la esencia de los Arribes
miradores
Asómate a los miradores de los Arribes y domina la inmensidad del paisaje
Los miradores de los Arribes son puntos estratégicos que permiten comprender la verdadera magnitud de este cañón, excavado por el Duero durante milenios. Desde estos balcones naturales, la perspectiva cambia: las paredes verticales de granito se alzan imponentes y el río se convierte en una serpiente plateada que marca la frontera.
Mirador del Penedo Durão (Portugal): Aunque está en la orilla lusa, es una visita obligatoria para obtener una vista cenital del cañón. Es el punto perfecto para observar el vuelo de las aves rapaces a la altura de los ojos, dominando todo el valle desde una posición privilegiada.
Mirador del Fraile (Aldeadávila): Posiblemente la atalaya más espectacular de toda la comarca. Ofrece una vista vertical vertiginosa sobre la presa de Aldeadávila, donde la ingeniería humana se integra con la inmensidad del cañón granítico.
Picón de Felipe (Aldeadávila): Un clásico imprescindible. Proporciona una panorámica amplia donde el cañón se abre, permitiendo observar el trazado sinuoso del río y la fuerza bruta de la naturaleza en un entorno de pura roca.
Mirador de las Janas (Fermoselle): La mejor ventana hacia la zona de confluencia de los ríos. Es el lugar ideal para observar cómo el paisaje cambia y se suaviza, ofreciendo una vista panorámica que abarca tanto la orilla española como la portuguesa, rodeado de los bancales tradicionales de olivos y viñedos.
Más información
Recorre senderos entre bancales de piedra seca y paredes de granito. Desde rutas sencillas para disfrutar en calma hasta trazados más técnicos, descubre los Arribes a pie y contempla la inmensidad del Duero desde dentro.
Camino de Hierro Recorre túneles y puentes ferroviarios suspendidos sobre el abismo en un trazado histórico inigualable.
- Distancia: 17 km.
- Dificultad: Media.
Senda de los Miradores (Fermoselle) Un paseo entre bancales donde el Duero y el Tormes se abrazan. Paisaje rural con vistas infinitas.
- Distancia: 6 km.
- Dificultad: Baja.
Mirador del Fraile Ruta corta hasta un balcón de granito con la panorámica más vertical y espectacular de la presa de Aldeadávila.
Dificultad: Baja.
Distancia: 3 km (ida y vuelta).
Curvas infinitas y asfalto serpenteante entre cañones. Recorre los paisajes más salvajes del Duero en trazados diseñados para disfrutar de la conducción.
Dificultad: Media-Alta.
Vuelta al Duero (Zona Sur) Trazado técnico de curvas enlazadas entre Fermoselle y Badilla. Entorno de bancales.
Distancia: 45 km.
Dificultad: Media.
Ruta de los Miradores (Zona Norte) Conexión entre puntos altos con ascensos constantes y vistas inigualables al cañón.
Distancia: 60 km.
Los cañones graníticos del Duero actúan como un santuario natural. Sus paredes verticales ofrecen el refugio perfecto para una de las mayores concentraciones de rapaces de Europa.
Miradores de Fermoselle: Punto ideal para observar aves planeadoras que utilizan la verticalidad del terreno y las laderas expuestas para cazar.
Cortados del Duero (Aldeadávila): El lugar clave para observar el vuelo de buitres leonados y alimoches; al estar sobre el cañón, puedes verlos planear a tu misma altura aprovechando las corrientes térmicas.
Confluencia Duero-Tormes: Zona privilegiada para el avistamiento de especies más esquivas, como la cigüeña negra, el águila real y el halcón peregrino, especialmente durante la época de cría.
Los inmensos embalses de los Arribes constituyen un escenario privilegiado para la pesca continental en España. La diversidad de profundidades y las estructuras rocosas crean el hábitat perfecto para depredadores de gran tamaño.
Desembocadura del Tormes: Un punto estratégico donde la mezcla de corrientes y el lecho rocoso favorecen la presencia de barbos de gran porte y carpas, siendo una zona muy valorada por la variedad de capturas posibles.
Embalse de Almendra: Es la joya de la corona por su extensión. Sus aguas profundas y zonas de rocas son ideales para la captura de lucio y lucioperca, especies muy buscadas por los pescadores de depredadores.
Embalse de Aldeadávila: Ofrece un entorno espectacular para la pesca de black bass. La orografía permite localizar zonas de abrigo junto a los cortados donde estas especies se encuentran especialmente activas.
Navegar el Duero es la única forma de comprender la magnitud real de los Arribes. Desde el agua, los gigantescos muros de granito se alzan sobre ti, revelando una perspectiva inalcanzable desde tierra y permitiéndote observar la fauna y el relieve en su estado más puro.
Embarcaciones de Saucelle: Ofrecen un recorrido por la zona más encajonada y salvaje. Es la opción recomendada si buscas una inmersión total en el entorno natural, con tramos de remanso donde el silencio permite escuchar el ecosistema fluvial sin el ruido de la civilización.
Crucero Ambiental (Miranda do Douro / Bemposta): La ruta clásica internacional. Es ideal para una aproximación interpretativa, donde la tripulación explica la formación geológica del cañón y es habitual avistar nidos de buitres leonados en los cortados más inaccesibles durante la navegación.
Navegación en Aldeadávila: Una experiencia centrada en la escala y la ingeniería. Recorrer el tramo bajo la presa permite apreciar la soberbia construcción humana frente a la fuerza del río, sintiendo la verticalidad extrema de las paredes que alcanzan cotas de vértigo sobre el cauce.
Los miradores de los Arribes son puntos estratégicos que permiten comprender la verdadera magnitud de este cañón, excavado por el Duero durante milenios. Desde estos balcones naturales, la perspectiva cambia: las paredes verticales de granito se alzan imponentes y el río se convierte en una serpiente plateada que marca la frontera.
Mirador del Penedo Durão (Portugal): Aunque está en la orilla lusa, es una visita obligatoria para obtener una vista cenital del cañón. Es el punto perfecto para observar el vuelo de las aves rapaces a la altura de los ojos, dominando todo el valle desde una posición privilegiada.
Mirador del Fraile (Aldeadávila): Posiblemente la atalaya más espectacular de toda la comarca. Ofrece una vista vertical vertiginosa sobre la presa de Aldeadávila, donde la ingeniería humana se integra con la inmensidad del cañón granítico.
Picón de Felipe (Aldeadávila): Un clásico imprescindible. Proporciona una panorámica amplia donde el cañón se abre, permitiendo observar el trazado sinuoso del río y la fuerza bruta de la naturaleza en un entorno de pura roca.
Mirador de las Janas (Fermoselle): La mejor ventana hacia la zona de confluencia de los ríos. Es el lugar ideal para observar cómo el paisaje cambia y se suaviza, ofreciendo una vista panorámica que abarca tanto la orilla española como la portuguesa, rodeado de los bancales tradicionales de olivos y viñedos.
Todo un territorio por descubrir a pocos minutos del camping
En recepción encontrarás planos de rutas, senderos y lugares recomendados para descubrir los Arribes del Duero a tu ritmo.
